..........................................................................

INTEGREMOS A LAS PERSONAS CON SINDROME DE DOWN A LA SOCIEDAD


Cambiar Yo para que cambie el mundo
El sufi Bayazid dice acerca de sí mismo: "De joven yo era un revolucionario y mi oración consistía en decir a Dios: "Señor, dame fuerzas para cambiar al mundo".
"A medida que fui haciéndome adulto y caí en la cuenta de que me había pasado media vida sin haber logrado cambiar una sola alma, transformé mi oración y comencé a decir: "Señor, dame la gracia de transformar a cuantos entran en contacto conmigo. Aunque solo sea a mi familia y a mis amigos. Con eso me doy por satisfecho".
"Ahora que soy viejo y tengo los días contados, he empezado a comprender. Y mi única oración es la siguiente: "Señor, dame la gracia de cambiarme a mí mismo".
Si yo hubiera orado de este modo desde el principio, no habría malgastado mi vida".


Estoy convencido de que este blog, no va a cambiar al mundo. Lo que voy escribiendo aquí, es sólo la manera en que he ido cambiando Yo.

¿Hay Vida más allá de la Vida?

Sucedió que en un seno fueron concebidos dos gemelos. Pasaron las semanas y los gemelos crecieron. A medida que fueron tomando conciencia, su alegría rebosaba: «Dime, ¿no es increíble que vivamos? ¿No es maravilloso estar aquí?»
Los gemelos empezaron a descubrir su mundo. Cuando encontraron el cordón que les unía a su madre y a través del cual les llegaba el alimento, exclamaron llenos de gozo: «¡Tanto nos ama nuestra madre que comparte su vida con nosotros!» Pasaron las semanas, luego los meses. De repente se dieron cuenta de cuánto habían cambiado. «¿Qué significará esto?»-preguntó uno-. «Esto significa -respondió el otro- que pronto no cabremos aquí dentro. No podemos quedarnos aquí: naceremos». «En ningún caso quiero verme fuera de aquí -objetó el primero-: yo quiero quedarme siempre aquí». «Reflexiona. No tenemos otra salida -dijo su hermano-. Acaso haya otra vida después del nacimiento». «¿Cómo puede ser esto?-repuso el primero con energía-. Sin el cordón de la vida no es posible vivir. además, otros antes de nosotros han abandonado el seno materno y ninguno de ellos ha vuelto a decirnos que hay una vida tras el nacimiento. No, con el nacimiento se acaba todo. Es el final».
El otro guardó las palabras de su hermano en su corazón y quedó hondamente preocupado. Pensaba: «Si la concepción acaba con el nacimiento, ¿qué sentido tiene esta vida aquí? No tiene ningún sentido. A lo mejor resulta que ni existe una madre como siempre hemos creído». «Sí que debe existir -protestaba el primero-. De lo contrario, ya no nos queda nada». «¿Has visto alguna vez a nuestra madre? -preguntó el otro-. A lo mejor sólo nos la hemos imaginado. Nos la hemos forjado para explicar mejor nuestra vida aquí».
Así, entre dudas y preguntas, sumidos en profunda angustia, transcurrieron los últimos días de los dos hermanos en el seno materno. Por fin llegó el momento del nacimiento. Cuando los gemelos dejaron su mundo, abrieron los ojos y lanzaron un grito. Lo que vieron superó sus más atrevidos sueños"


La tinaja agrietada.
________________________________________
Un cargador de agua en la India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo que él llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa del patrón.
Cuando llegaba, la vasija rota solo contenía la mitad de agua. Durante dos años completos esto fue así diariamente. Desde luego, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines a los cuales fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable, porque solo podía hacer la mitad de lo que se suponía que era su obligación.
Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: "Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo, porque debido a mis grietas, solo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir".
El aguador, apesadumbrado, le dijo compasivamente: "Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino". Eso lo hizo la tinaja. Y, en efecto, vio muchísimas flores hermosas a lo largo del camino. Pero de todos modos se sintió apenada porque, al final, solo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar. El aguador le dijo entonces: "¿Te diste cuenta de que las flores solo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde voy y todos los días las has regado. Por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Maestro. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza".
Glitter Para Hi5